Psicoterapia infantil

Cuando un niño llega a consulta, no suele sentarse a explicar qué le preocupa con palabras. Su lenguaje natural es otro: el juego. En mi espacio de trabajo, el juego no es solo diversión, es la herramienta fundamental donde el mundo interno del niño cobra vida.

A través de los juguetes, los dibujos y las historias que creamos, el niño puede representar sus conflictos, miedos y ansiedades de una manera segura. Es en ese «como si» donde podemos observar qué está afectando su bienestar y empezar a trabajar en ello.

Es importante entender que un niño no es una isla. Muchas veces, lo que le sucede es el reflejo de dinámicas que atraviesan a la pareja de padres o al grupo familiar.

En las sesiones, exploramos:

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Vínculos: Cómo se relaciona con cada integrante de la familia.

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Desarrollo: Cómo ha ido alcanzando sus hitos evolutivos.

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Emociones: Sus temores profundos y sus formas de procesar la realidad.

El trabajo terapéutico no se limita a la hora que paso con el niño. El tratamiento se enriquece profundamente con entrevistas periódicas con los padres.

Estos encuentros son espacios para:

Recoger la historia y el día a día del niño.

Trabajar sobre los miedos e inseguridades de los adultos que pueden estar influyendo en la problemática.

Pensar juntos nuevas formas de acompañar el crecimiento del hijo/a.

Mi objetivo es acompañar al niño y a su familia a descifrar aquello que hoy genera malestar, transformándolo en una oportunidad de comprensión y alivio.