Un pequeño indicador de que estamos delante de un terapeuta correcto

En la terapia es importante no colocarse en el lugar del que sabe. Sino más bien abrir la pregunta, fomentar la narración, poder escuchar ese universo que se esconde detrás de una escena o palabra. No se puede entender todo. Diría que es incluso un indicador de encontrarse delante de un terapeuta correcto.

Así ocurre con el discurso en las sesiones. ¿Cómo podríamos entender todo?, ¿no es acaso un arma de doble filo? ¡¡¡Cuanta presión y qué lugar más autoritario!!! También se podría caer en una charla cotidiana en donde todos asumimos que entendemos lo que el otro nos quiere decir.

El intercambio en la terapia tiene que tener color y debe de complementarse, debe poder narrarse sin ser aplastado. Se debe invitar al paciente a que se descubra en su propio decir. Se puede acercar ideas o pensamientos, sin colocárselos como una certeza.

En una famosa carta en 1960, Winnicot le contesta a Bion, que todavía no ha logrado asimilar los conceptos e ideas que él le plantea, pero de alguna manera le anima a que continúe, y elogia la propuesta que está empezando a desentrañar.

Me parece un punto importante en nuestra posición saber que no entendemos todo, es generador de confianza, de vínculo, como la madre que toma los balbuceos de su hijo para que esté, en un momento posterior, se sienta dispuesto a ir desplegando de mejor manera su discurso, por que hay un otro que lo quiere escuchar. 

A decir de Winnicott seriamos un terapeuta «suficientemente bueno», correcto. No se nos pide mucho mas, solo saber estar y escuchar, pero escuchar verdaderamente, estar a la altura de lo que el paciente quiere decir y esta trayendo, a veces incluso sin saber muy bien lo que quiere asomar.

De esta manera uno le brinda la posibilidad de sumergirse en los universos que lo habitan. 

PD: la ilustración me pertenece, pueden encontrar mas en https://www.instagram.com/glock_art/
También están invitados a conocer otros posteos e ideas que comparto en mi blog https://gonzalobarrerapsicologo.com/blog/